Algunas reflexiones y aportes sobre el Primer Foro Binacional de Comunidades Originarias Migrantes de Michoacán.
DR. AMARUC LUCAS HERNÁNDEZ.

IIH-UMSNH.


Resumen.
El siguiente artículo resume en breves palabras el fenómeno migratorio que están padeciendo las comunidades indígenas u originarias de Michoacán en pleno siglo XXI. Hablar de ellas es remitirnos a las familias divididas, poblaciones bilingües y trilingües pero también de la falta de oportunidades en México y en Estados Unidos; de la segregación y la discriminación que padecen en las diferentes ciudades de la Unión Americana. Por ello, en el presente trabajo exponemos principalmente los resultados que se obtuvieron en los pre-foros en el extranjero y del Primer Foro Binacional de Comunidades Originarias Migrantes de Michoacán, organizada por la Secretaría del Migrante del Estado de Michoacán de Ocampo. Se divide fundamentalmente en cuatro apartados, introducción, los pre-foros en el extranjero, el foro binacional y las propuestas y conclusiones.

Introducción.
La migración en México hacia los Estados Unidos data aproximadamente desde el siglo XIX, las causas del éxodo son múltiples tanto estructurales como inmediatas, el crecimiento demográfico, deterioro territorial, disminución de los ingresos y del empleo, así como la insuficiencia de los servicios básicos y la violencia que ha repuntado de manera importante en estas últimas décadas.[1] Desde entonces se ha mantenido una migración constante, así como una permanente residencialización, a pesar del control del flujo migratorio que ha puesto en los últimos tiempos el país vecino, cada vez más estricto a fines del siglo XX debido a la desafortunada legislación en materia de drogas que impera hasta el presente.

En el caso de Michoacán la población respondió con el Programa Bracero (1942-1964)[2] un tratado celebrado entre México y los Estados Unidos que permitió el ingreso de trabajadores mexicanos a los campos de Norteamérica de manera temporal. Ya para la segunda mitad del siglo XX, la migración de los P'urhépecha era escasa, dado que el éxodo se daba de manera muy aislada entre los indígenas[3]. Sin embargo, actualmente ya no se pueden concebir sin el país del norte, muchos han migrado a Carolina del Norte y a Washington; otros son trabajadores temporales en California, Florida, Virginia y Míchigan.[4]

Gran parte de los hogares P'urhépecha sufren la separación de sus hijos por irse a los Estados Unidos o en el peor de los casos cuando los esposos abandonan sus hogares, provocando que las casas, como diría Gustavo López Castro (1986), “están divididas”. Por un lado, los que se quedan, los ancianos, las mujeres y los niños, y por otro, los que se van, los padres y los hijos, no sólo los mayores, también los adolescentes. Últimamente incluso las mujeres y los niños. Además, empieza a darse una nueva modalidad: la residencia en Estados Unidos. Pero la gran mayoría de ellos regresa a sus comunidades en noviembre o diciembre, cuando las cosechas han terminado, el invierno es crudo y resulta entonces un buen momento para volver a México, así tengan que pagar a otro pollero o a otro coyote, para volver a tierras norteñas.

Por lo anterior, la migración en los últimos tiempos ha provocado una serie de problemas de carácter legal, educativo, lingüístico, salud, discriminación, exclusión, político, social y culturales entre otros. Por ello, la Secretaría del Migrante del Gobierno del Estado de Michoacán, encabezado por su titular el Mtro. José Luis Gutiérrez Pérez, junto a algunas instituciones académicas del estado como el Centro Nicolaita de Estudios Migratorios, el Centro Nicolaita de Estudios de los Pueblos Originarios y la ENES-UNAM, campus Morelia, organizó el 12 de octubre de 2017, el Primer Foro Binacional de Comunidades Originarias Migrantes de Michoacán.

El foro tuvo como objetivo principal ofrecer un espacio para el diálogo y análisis sobre los derechos políticos, inclusión, aculturación, vulnerabilidad y educación de las comunidades indígenas trasnacionales del estado de Michoacán que radican principalmente en los Estados Unidos, lo anterior con la finalidad de que se buscaran los mecanismos que permitieran su participación en la toma de decisiones en los temas relacionados a la migración.

En el foro se analizaron las siguientes mesas de trabajo:

  1. Derechos e inclusión de los migrantes
  2. Adaptación y cambio cultural
  3. Vulnerabilidad de los migrantes indígenas en México-Estados Unidos, incorporación de programas y políticas públicas de atención integral
  4. Equidad económica: retos para el desarrollo integral de las comunidades indígenas.


Pre-foros en el extranjero.

No obstante, previo al foro, el comité organizador propuso trabajar con la gente que se encuentra en la Unión Americana, de tal forma que organizó tres Pre-Foros virtuales que sirvieran como medio para que se discutieran los contenidos primeros al foro y de esta forma el desarrollo de las mesas contara con los documentos y otros materiales de análisis y para ser socializados, incluso entre las personas que no pudieran asistir directamente al evento. El primero se llevó a cabo el 19 de agosto en la ciudad de Dixon, California; el segundo, el 22 de septiembre en Chicago, Illinois y el tercero en Saettle, Washington el día 7 de octubre de 2017.

Los tres Pre-foros versaron sobre los mismos ejes temáticos para el foro binacional, de modo que en la cuestión sobre los derechos e inclusión de los migrantes indígenas se observó una fuerte preocupación de los connacionales de que debe existir una mayor organización entre las comunidades que radican en la Unión Americana y de rescatar ciertos valores como la “comunalidad”[5] que se ejerce en las propias comunidades de Michoacán. Aprender el inglés como el español para poder tener una mayor participación en la política de los Estados Unidos y ser líderes entre la comunidad para poder enfrentar los retos con gran eficacia. Ser participantes activos, ya que solo se preocupan y se ocupan en lo individual y no en lo colectivo, y así mismo dar un buen ejemplo a las siguientes generaciones y sobre todo fomentar los valores culturales para que se continúe preservando su cultura y el idioma.

Respecto a las oportunidades, los migrantes no observan muchas dado que hay una barrera lingüística que no les permite comunicarse con claridad: por éste motivo ni ellos mismos saben cuáles son sus derechos, de manera que piden y exigen que se les brinde apoyo en todo lo que tiene que ver en el ámbito social, económico y educativo. No existe una claridad de los derechos que tiene los migrantes en los Estados Unidos ni tampoco en nuestro país, por ello piden que esos derechos, estatales, nacionales e internacionales como los acuerdo de San Andrés Larrainza, los derechos lingüísticos, el convenio 169, entre otros, sean conocidos entre la población indígena a través de los diferentes medios de comunicación. Y finalmente, consideran que para que pueda haber una buena representatividad para los indígenas deben figurar en los diferentes puestos de elección popular como las diputaciones, senadurías y presidencias municipales.

Respecto a la adaptación y cambios culturales, en los tres foros coincidieron, en que sus hijos no deben perder sus raíces culturales como la lengua, la música, la vestimenta, la gastronomía y las recreaciones culturales, que son la base de su identidad tanto en México como en el extranjero. Por ejemplo, tomar la iniciativa de aprender un nuevo idioma les ha ayudado a poder crecer como ciudadanos, por ello, muchos de los niños al llegar a los Estados Unidos aprenden el inglés y el español como segunda lengua de comunicación; sin embargo, se olvidan del P'urhépecha porque no lo consideran importante en un país que no tiene mucha funcionalidad política, económica ni social. De modo que los padres estás interesados en que sus hijos vuelvan a aprender el idioma de ellos y que además se busquen los mecanismos para que en las escuelas donde se educan se les den otras materias que tengan que ver con la historia y la cultura de los pueblos originarios de Michoacán.

También se discutió el tema de aquellos niños que son repatriados y que no saben cómo y qué hacer en México, de modo que consideran indispensable que la Secretaría de Educación Pública en México dedique una buena parte de su tiempo en la atención de los niños DACA (Deferred Action for Childhood Arrivals), y que sin duda puedan continuar sus estudios; aunado a una educación de carácter federal, se fomenten espacios y talleres para que los niños puedan recuperar su cultura.

En relación a la vulnerabilidad de los migrantes, es muy importante considerar pláticas para niños, adolescentes y mujeres principalmente para la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, adicciones y/o pandillerismo. Fomentar la importancia del tejido social y sobre todo también en la prevención de la desintegración familiar, que luego son los hijos de estos fracasos quienes caen en las garras de los malos vicios. Por eso el tema de la adaptación y readaptación es imprescindible. Llama mucho la atención que los asistentes hayan dicho que sería muy importante la creación de una casa del estudiante para los hijos de los migrantes en Michoacán, y que todo lo que tenga que ver con la conciencia histórica y cultural de los pueblos originarios se proyecte a través de los medios de comunicación como la radio y la televisión.

Respecto a la equidad económica, se discutieron cinco problemáticas principalmente: el aprovechamiento de las remesas en las comunidades indígenas, la desigualdad económica, fiestas patronales de la comunidad y familiares. En este asunto fueron muy tajantes en decir que en primer lugar no se puede hablar de derechos laborales, dado que no hay economía estable en las comunidades indígenas a diferencia de los Estados Unidos, donde si se aplica para todo ciudadano. Por tal motivo, desean que exista una mayor difusión de programas sociales para las comunidades indígenas. Que los hombres y mujeres puedan acceder a la educación para obtener una profesión y que también exista una buena orientación por parte del gobierno para poder aprovechar mejor sus recursos naturales. Y de esta manera poder crear una economía propia que permita la sustentabilidad de la comunidad y del comunero.

El Foro Binacional.
El Primer Foro Binacional de Comunidades Originarias Migrantes del Estado de Michoacán a diferencia de los anteriores tuvo mayor interacción con el público. Cada una de las instituciones académicas que organizaron el evento se encargó de moderar las sesiones de la mesas; para ello contaron con personas que se encomendaron de provocar al público para que participaran en el diálogo e intercambio de ideas. De tal manera que había un provocador, un moderador y un relator de las mesas.

Cada una de las mesas había elaborada una serie de preguntas que fueron los hilos conductores para armar la mesa de diálogos con las personas que habían asistido al evento. En la mesa uno por ejemplo se abordó temas como las políticas anti migrantes en Estados Unidos; las Políticas Públicas para la atención a las comunidades indígenas (dentro y fuera de México); prácticas y fortalecimiento de la identidad cultural.

En la mesa dos se abordaron de manera detallada sobre la importancia de seguir utilizando la lengua P'urhepecha tanto en Estados Unidos como en México en los diferentes espacios de gobierno, instituciones académicas, hospitales entre otros. También de la importancia de seguir recreando la música y las pirekuas, además de la vestimenta, sobre todo en las mujeres que la portan y que le dan una identidad especial a su comunidad.

En la mesa tres, se trataron los temas de los derechos de los niños, los adolescentes y de las mujeres, sobre las enfermedades de transmisión sexual y la importancia de impartir platicas en las escuelas con tal de combatir estos males que aquejan a la sociedad.

Finalmente en la mesa cuatro, se expuso la desigualdad económica y política que existe entre ambos países, por un lado México donde no ofrece muchas oportunidades de trabajo y por tanto de crecimiento individual y colectivo. Por el otro, donde hay muchas más oportunidades de crecimiento. Se habló también de la importancia de seguir practicando las tradiciones y costumbres de los antepasados sobre todo en la realización de las fiestas familiares, patronales y regionales. Se mencionó además la importancia de aprovechar las remesas en las comunidades, para poder darle un mayor crecimiento en el ámbito de la salud, educación y deporte entre otros. En suma, las preocupaciones son muchas, faltaría por ejemplo agregar las personas deportadas, niños, niñas, mujeres, padres etc., o el tema educativo una vez que ya se encuentra en tierras mexicanas; enseguida vamos a plasmar las propuestas y conclusiones el foro binacional.

Las propuestas y conclusiones.
La información que maneja la Secretaría del Migrante debe llegar de manera oportuna a las comunidades indígenas o en su caso que tuviera espacios de atención en los propios ayuntamientos; esto evitaría el traslado de los paisanos a la ciudad de Morelia pero además ayudaría de manera más rápida e inmediata el conocimiento de los derechos de los migrantes. Aunado a lo anterior, plantearon la necesidad de contar en estos espacios con un traductor y que en los consulados existan los traductores e intérpretes.

Si lo anterior no fuera posible y más bien fuera más factible la creación de centros de atención a migrantes en cada comunidad o en zonas clave, donde atendieran de manera coordinada y multidiciplinaria (abogados, psicólogos, médicos), con personal indígena que hable la lengua de la localidad. Esto fomentaría el diálogo cultural y el respeto a la cultura y favorecería indudablemente la participación de la gente.

Con el apoyo de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, se deben implementar cursos de la lengua P'urhépecha en los clubes y Casas de Migrantes, con la finalidad de propiciar la memoria histórica, la difusión de las culturas y tradiciones de los pueblos originarios. Esto con miras a que la Secretaría del Migrante tuviera mayores alcances en los Estados Unidos ya que no se conoce exactamente cuáles son sus funciones y atribuciones con la población migrante. Además que ayudará en la conformación de clubs o asociaciones civiles de cada una de las comunidades radicados en los Estados Unidos.

Capacitar a los docentes, especialmente a quienes trabajan en comunidades indígenas, para que sepan cómo atender a los niños migrantes. Y que se brinden mejores condiciones laborales a los profesores ya que su ejercicio requiere de un compromiso y exigencia mayores que los otros profesores.

Generar políticas públicas concretas para atender a los jóvenes en las comunidades, desde lo educativo, cultural, artístico y deportivo principalmente ya que al no contar con estos servicios los jóvenes se vuelvan más vulnerables de practicar el alcoholismo y la drogadicción. Además, se deben promover acciones de sensibilización hacia la inclusión de los indígenas en los diferentes eventos y sectores sociales, con la finalidad de evitar la discriminación étnica, sexual, social e inclusive política.

Finalmente algo en lo que se puso mucho énfasis fue el tema de la salud; hace falta un mayor fomento a la prevención de las enfermedades de todo tipo, sexual, alimenticio etc., por tanto con una buena orientación a través de las escuelas pero sobre todo de la creación de un hospital regional con personal médico indígena que pueda atender de manera eficaz y cabal las enfermedades que prevalecen en las poblaciones indígenas.

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Bibliografía.
Cohen, Deborah, Braceros. Migrant Citizens and Transnational Subjects in the Postwar United States and Mexico. The University of North Carolina Press, 2011.
Frazier, Donald S. The United States and Mexico at War: nineteenth-century expansionism and conflict. New York: Simon & Schuster Macmillan, 1998.
López Castro, Gustavo, La casa dividida. Un estudio de caso sobre la migración a Estados Unidos en un pueblo michoacano. Zamora: El Colegio de Michoacán, 1986.
Martínez Luna, Jaime, Textos sobre el camino andado. Tomo II, Oaxaca, CMPIO-Plan Piloto, CEEESCI, CNEII, 2016.
Sassen, Saskia, The global city: New York, London, Tokio. New Jersey: Princeton University Press, 1991.
Van Zantwijk, R. A. M, Los servidores de los santos. La identidad social y cultural de una comunidad tarasca en México. México: CNCA / INI (Presencias 46), 1974.


Citas

[1] Frazier, Donald S., The United States and Mexico at War: nineteenth-century expansionism and conflict. New York: Simon & Schuster Macmillan, 1998, p. 245

[2] Cohen, Deborah, Braceros. Migrant Citizens and Transnational Subjects in the Postwar United States and Mexico. The University of North Carolina Press, 2011.

[3] Uno de los primeros en mencionarla fue Van Zantwijk, quien trabajó en Ihuatzio a principios de los años sesenta. Véase: Van Zantwijk, R. A. M, Los servidores de los santos. La identidad social y cultural de una comunidad tarasca en México. México: CNCA / INI (Presencias 46), 1974, p. 206.

[4] Según Saskia Sassen a diferencia de las ciudades mundiales (world cities), las cuales hemos visto desde hace siglos, las ciudades globales (global cities) se caracterizan por haberse estructurado en el periodo contemporáneo. Véase: Sassen, Saskia, The global city: New York, London, Tokio. New Jersey: Princeton University Press, 1991.

[5] Para la terminología de la comunalidad y sus implicaciones véase: Martínez Luna, Jaime, Textos sobre el camino andado. Tomo II, Oaxaca, CMPIO-Plan Piloto, CEEESCI, CNEII, 2016.