Es la madrugada en Naranjan, cuando el lucero se despide de la noche para dar paso a Tata Jurhata (el sol) que alumbrar toda la sierra en cuya falda se encuentra ubicado el pueblo. Jovita, bella doncella, despierta de su sueo en el cual vio una laguna de agua cristalina donde se refleja su silueta. La Luna sonre y camina velozmente para esconderse entre estrellas. Se viste y todava siente las caricias del agua sobre su joven cuerpo.

Su labor es bajar todos los das del cerro de la sierra, para iniciar una larga caminata que la lleva al Cerrito, una pea de donde sale un venero de agua, llena su cntaro para despus retornar al pueblo. Todo el camino recuerda su sueo tratando de entender que significa lo que Nana Kkuta (la Luna) le dijo al odo.

Ella desea encontrar un lugar ms cercano a su pueblo para abastecerse de agua y les pide a sus dioses que le regalen un lugar no tan lejos. Las dems doncellas van ms tarde por el agua con sus cntaros al hombro, entre risas y jugueteando se cuentan sus amores furtivos.

Jovita entenda el canto de los pjaros y algunos siempre la acompaan en sus labores. Es muy tmida, slo se le ve hablando con las aves y con los rboles.

Los hombres trabajan la tierra que se nutre con la lluvia, ellos le llaman siembra de temporal. El pueblo se rige por un consejo de viejos que conoce todos los problemas de la comunidad. Las mujeres educan a las hijas y los hombres a sus hijos.

Jovita tubo la desdicha de crecer en la orfandad sus primeros aos de vida, hasta que el padre decide casarse por segunda vez y darle a su hija una madrasta, mujer de temperamento fuerte que no estaba dispuesta para nada de compartir el cobijo y el amor del hombre de la casa.

Jovita tena algo de divino, habla de una misin que tiene que cumplir, cuando su pap la oye hablar, mueve la cabeza en seal de no aprobar lo que su hija dice. Siempre piensa en el bienestar de su pueblo. El tiempo sigue su curso. Su obsesin: El agua.

La lluvia escasea. Los animales mueren de sed. Las flores silvestres se marchitan. Naranjan agoniza.

Jovita, sufre el dolor en que est sumido el pueblo. El aire es caliente. Huele a muerte. Jovita, emprende el camino al Cerrito para traer agua. En el camino reclama a sus dioses por no cumplir sus ruegos. Realiza ms viajes que de costumbre. Cae la noche, Nana Kkuta (la Luna) se oculta entre las nubes. El lucero est apagado. La noche es oscura, saben el destino de Jovita

Amanece, es un da triste. Jovita, toma su cntaro y sale de su troje. Camina rpido, su caminar refleja la angustia, volvi a soar a Nana Kkuta, que le deca al odo: Tu vida le dar agua a tu gente.

Camina y medio tramo del largo viaje ve a un colibr amarillo que sale de un arbusto sacudiendo las plumas y revolotea sobre el cntaro de Jovita. Ella se acerca al lugar de donde sali el colibr y ve que brota un chorro de agua cristalina. Llena el cntaro. El da se vuelve alegre, Tata Jurhata, brilla.

Ella llora de emocin y ve al cielo agradecida. El colibr amarillo la sigue y despus desaparece en la lejana junto al sol. Jovita, llega en menos tiempo que los dems das. La madrastra se asombra y le pregunta cul es el motivo de su rpido regreso. No le dice nada. Pasa el da y llega la noche. Al siguiente da las mujeres la espan, por encargo de la madrastra y ven de dnde saca el agua.

Lo cuentan al consejo de los viejos y obligan a Jovita, que los lleve al lugar de donde saca el agua. Al llegar al lugar, el colibr vuelve a aparecer y se para en el hombro del ms viejo y este empieza a hablar: Jovita, tendrs que sacrificarte para que en nuestro pueblo no falte agua.

El colibr emprende el vuelo hacia el sol, ha dado el mensaje, mientras Jovita, camina hacia la muerte. Sumerge la cabeza hasta ahogarse y aquel pequeo venero se convierte en la laguna de Naranjan. A la cual todos los das de San Juan, las jvenes del pueblo se van a baar en la madrugada para recordar el sacrificio de Jovita.