Por: Raúl Cruz Sebastián.

En el Estado de Michoacán toda la sociedad estamos en la zozobra, sobre que pasara en los próximos días que se avecinan, al pueblo michoacano nos ha ido muy mal estos últimos años con los gobiernos que hemos tenido y más concretamente se agudizo con el gobierno de Fausto Vallejo, un hombre preparado y distinguido y bien visto por el sector más conservador de la capital Michoacana en aquel entonces. En el Partido revolucionario institucional, no se ha podido recuperar de las grietas que genero el pésimo papel que jugó como gobernador Fausto Vallejo, han dejado mucho que pensar y creer en el imaginario de la ciudadanía michoacana, tal parece que ese nuevo PRI, que se anunciaba en los spots de la televisión, sigue con las mismas prácticas viejas de los dedazos que lo distinguió en el pasado y esto lo vimos en las elecciones internas recientes, donde los golpes que se dieron, todos contra todos hasta acá se escucharon.

En el Partido acción nacional, no cantan mal las rancheras, ya que la arrogancia lo traen en su ADN, los dirigentes de este instituto político, aun la resaca todavía no se le termina, “todavía no lo han superado” el haber perdido la Presidencia como partido, aquí en Michoacán han querido reconstruir y han lanzado la propuesta de “Michoacán te vamos a reconstruir”, iniciativa que se ha esfumado debido que no es lo mismo estar en el poder y ahora en la oposición, en este instituto les queda muy bien aquella frase del gran Octavio Paz, “que hay quienes primero se santiaguian y luego arrojan las piedras” y esto lo vimos con la renunciado de Alfonso Martínez en las filas de este partido y que aun ridículamente le han buscado obstruir su candidatura independiente por la alcaldía de Morelia.

Ahora vamos, con el Partido de la revolución democrática, que bueno eso de “partido” es un decir, porque son más corrientes que partido por eso desde hace algunos años estas corrientes piensan y actúan así mismos, no como partido por eso están como están, porque han caído en un profundo pragmatismo, y no se han conducido con los principios y la ética que debe guiar todo quehacer político, sino que han privilegiado el pandillerismo y el canibalismo político y los puestos se quedan y se los reparten entre sus compadres, y ahora andan tomados de la güeña al interior por la repartición del botín en las candidaturas internas, por eso el fundador del mismo, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas los abandono antes de que le sacaran los ojos. En la política no está nada escrito, miremos por más que fue bien estudiado Fausto Vallejo su cabeza rodó ante los problemas que enfrento, donde las razones ya son de dominio público, así se llevo entre las patas a sus flamantes secretarios que ya habían adquirido nuevamente sus vicios caros, y ahora muchos han mordido polvo en sus caídas, y nuevamente suspiran que venga otros vientos que les favorezca y que los saquen de sus madrigueras.

Los ciudadanos de a pie ya no merecen estas experiencias catastróficas de gobierno, donde se genera; más pobreza, inseguridad, violencia, más emigración, más represión en todo el estado. Por ello, estos partidos a pulso se están ganado el descreditó y la mala imagen con sus actos y sus propias declaraciones, si no recapacitan y se sumergen en la revisión de sus principios básicos; su militancia, sus escuelas de cuadro, sus estrategias, me atrevo a decir que sus días están contados aquí en Michoacán, y esto lo estamos viendo con el hartazgo en el que se vive en tierra caliente, una buena parte de la Meseta P'urhépecha, en donde vienen avanzando a pasos sigilosos; las elecciones y los gobiernos indígenas, sin partidos políticos.

Por lo pronto y aunque usted no lo crea estos partidos hoy cuentan con ventajas en el próximo proceso que viene, porque lo que sí han logrando es tener desorganizado y más empobrecido al pueblo michoacano y estas carencias son favorables para ellos, porque no hay que dudar que ya hay mucha gente que ya se está frotando las manos a ver a quien le venden su voto, así es que no nos sorprendamos por el momento, como dirían el gran actor y el buen amigo Damián Alcázar, “Pronto veremos a los candidatos pasearse por las comunidades, acompañados de sus séquito de lambiscones”.