KURHÍKUAERI K’UÍNCHEKUA

Dios de la llama flamante,
p'indekua preponderante,
caminata por los montes,
resplandecer de horizontes.

Transportado por cargueros,
con destellos, con luceros,
fogón de cuatro regiones,
alumbrando corazones.

En sede la recepción,
¡que viva la tradición!,
guardar, resguardar la lumbre
y velarla es la costumbre.

¡Gran festividad michhuaque!,
la fecha en el almanaque,
prehispánico es el ritual,
la mitología ancestral.

El simbolismo profundo,
no a la destrucción del mundo,
sólo muere el astro viejo,
dejando triste reflejo.

Por el poniente fenece;
más . . . al oriente florece,
el vigor y la pujanza,
la existencia, la esperanza.

Renacer del Sol creador,
joven lleno de esplendor,
fresco el día, ha comenzado,
la vida se ha preservado.

P’urhépecha ceremonia,
¡Cultura que da la gloria!,
ha iniciado el año nuevo,
con encendido del fuego.

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Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F., a 25 de febrero del 2013.
Reg. INDAUTOR (en trámite).