Nunca ha sido más certera que ahora, la sentencia del Popol-Vhu: "Arrancaron nuestros frutos... Cortaron nuestras ramas... Quemaron nuestro tronco... Pero no pudieron matar nuestras raíces".

El fuego viejo que partió de Jarácuaro, a medio día llegó puntualmente a la Comunidad de Santiago Conguripo, Michoacán.

En su cuarto día de UANÁPIKUA, la caminata el Fuego P'urhepecha. Hoy se recorrió el último tramo, de Angamacutiro a Conguripo, para completar más de 100 kilómetros de caminata por varias comunidades, ciudades y pueblos.

Rememorando las largas caminatas que realizaban los guerreros en defensa de su territorio físico y cultural, hoy 31 de enero la Uanápikua, que porta el Fuego P'urhepecha será recibida por los habitantes de Conguripo a las 19:00 hrs. Se trata, al fin de cuentas, del derecho a rescatar y promover las expresiones de la cultura antigua, como nutriente, sin fundamentalismos, y sin dejar de mirar el futuro. Hay futuro, claro; más aún si los derechos de los Pueblos Indígenas, empezando por los ya reconocidos después de décadas de lucha, empiezan a aterrizar. Y no es cosa del otro mundo, ni conflicto de cosmogonías... Que se cumpla la Ley General de Derechos Lingüístios, que la Constitución General se ajuste a la Declaración de la ONU firmada por México...

Con la participación de las escuelas de Conguripo, en la Estancia, se llevó a cabo un encuentro con niños... Se les ha pedido que estudien mucho, que se preparen para ir a las mejores universidades del mundo, y que siempre se sientan parte importante de esta cultura e historia P'urhépecha. Que necesitan de sus brazos, de sus manos, de su inteligencia. En el encuentro con niños que salieron a pedir explicaciones del fuego. Los niños preguntan, quieren saber todo... "¿Y qué pasa si el fuego se apaga?", inquiere uno...





¡Ka i jindesti JUCHARI UINAPIKUA, JUCHARI UINAPIKUA, JUCHARI UINAPIKUA!

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Fuente:
Texto y fotos de Tatá Pedro Victoriano y Tatá Martín Equíhua.