Por: Profesor Orlando Aragn Andrade. *

Es de sobra conocida la idea de que la poltica es el arte de lo posible. Debemos seguir concediendo validez a esta nocin en nuestro contexto actual? Me parece que no. Hoy en da esta idea de la poltica es usada, ms que para un manejo virtuoso de lo pblico y de lo comn, para alimentar el pesimismo y conformismo de los mexicanos.

En Michoacn lo sabemos bien. Apenas hace unos das tuvimos una muestra ms del penoso lugar que ocupa la poltica electoral en nuestra sociedad. En efecto, despus de un proceso electoral desaseado, la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federacin decidi anular la eleccin de alcalde en Morelia por las irregularidades que se cometieron. No es una exageracin decir que casos como el de la eleccin en Morelia en realidad son la regla general de la poltica electoral en nuestro pas.

A pesar de ser concientes de esta situacin y del creciente malestar con la poltica electoral y sus actores, vivimos atrapados en un pesimismo conservador que nos inmoviliza como ciudadana y que definitivamente contribuye a la reproduccin de este sistema poltico electoral inepto, corrupto y costoso. En lo particular, ya casi no conozco a nadie que vote por tal o cual candidato o partido por conviccin de que es el mejor o por sus cualidades; por el contrario, cada vez ms la gente orienta su voto por el miedo de que gane otro peor. De tal suerte que la lgica que prevalece en la poltica electoral actual es la del mal menor: sabemos que nos ir mal, pero nos consolamos si logramos evitar que llegue tal o cual candidato o partido que desde nuestra perspectiva es peor.

Qu ocurre cuando alguien intenta salir de esta lgica e ir ms all? Lo que generalmente pasa es que su accin o incluso intencin es acusada de imposible (est mal nuestra poltica electoral, pero es el mejor instrumento que hemos tenido. No hay una mejor opcin viable que la sustituya en este momento) o incluso de peligrosa (si abandonamos el actual sistema podemos regresar a tiempos autoritarios y de represin).

Sobre este mal contemporneo, y no en una cuestin de exclusivismo cultural, es donde encuentro la principal leccin del proceso transcurrido desde el da 15 de abril de 2011 en la comunidad indgena de Chern. Los purpechas de Chern decidieron realizar un acto poltico fuera de la idea que refer al inicio de este artculo; ellos desafiaron lo posible y nos han demostrado que hasta ahora en su lucha no ha habido nada verdaderamente imposible. Primero lograron expulsar de su comunidad a los talamontes y a los miembros del crimen organizado que los despojaban de sus bosques y que los extorsionaban y asesinaban; despus, expulsaron al gobierno municipal, incluyendo a la polica, por su complicidad o ineptitud en la problemtica de la inseguridad; posteriormente, expulsaron a los partidos polticos mediante una resolucin judicial (que tambin se gan contra todos los pronsticos) y que les permiti el da de ayer elegir a sus autoridades municipales por sus usos y costumbres.

De tal manera que esta sencilla comunidad indgena de Michoacn ha logrado, con base en desafiar lo que siempre se les dijo que era imposible, lo que las principales ciudades del pas no han podido: ser hoy una de las localidades ms seguras de Michoacn sin necesidad de contar con un cuerpo de polica y sin seguir la absurda estrategia oficial de combate al crimen organizado; ser una de las localidades ms activas en trminos polticos, sin la necesidad de los partidos y sin el despilfarro del dinero pblico en instituciones y campaas electorales (cada accin o determinacin que ha tomado la comunidad desde el 15 de abril se ha discutido y consensuado en las fogatas y en las asambleas de barrio donde participan todos por igual); ser el primer municipio en la historia del pas en tener una estructura de autoridad basada en su cultura purpecha y diferente a la del presidente municipal, sndico, regidores, etctera.

El legado principal que en este ao que inicia nos regala la comunidad de Chern a todos los michoacanos y mexicanos es ms bien la invitacin a seguir sus pasos, a construir una sociedad en que la interculturalidad no se limite a un acto folclrico, a otorgar verdadera iniciativa poltica a los pueblos indgenas, a aprender de ellos; pero sobre todo, a desafiar lo que por todos los medios se nos repite que es imposible, a no conformarnos con la miseria poltica en la que vivimos, a reinventarla para nuestro bien.

Casualmente, el pasado 18 de diciembre coincidieron dos actos que creo marcarn los tiempos por venir en nuestra vida poltica como pas. Por un lado, dieron inicio oficialmente las precampaas presidenciales y con ello el dispendio de dinero pblico en los espots televisivos; por el otro, en el corazn de la Meseta Purpecha los indgenas de Chern, en una votacin de 4 mil 835 contra ocho, decidieron dejar el sistema de partidos polticos y seguir el sendero peligroso e imposible de los usos y costumbres. A pesar de que esta decisin tambin se resolvi por una votacin (en este caso a mano alzada y con un costo mucho ms bajo) el camino y los sacrificios que realizaron los cheranenses fueron muchos y costosos (desvelo, amenazas, autorganizacin, trabajo gratuito a favor de la comunidad, confrontacin con prcticamente todos los niveles de gobierno, etctera); esto lo deberamos tener presente para entender que un cambio en nuestra situacin no llegar mientras lo estemos esperando cmodamente sentados en casa o pensando que lo conseguiremos con el solo hecho de salir a votar por tal o cual candidato o partido.

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Fuente: Peridico "La Jornada de Michoacn"

* Orlando Aragn Andrade. Es licenciado en Derecho, maestro en Historia y candidato a doctor en Antropologa. Actualmente se desempea como profesor de los programas de maestra y licenciatura de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Michoacana de San Nicols de Hidalgo. Es, adems, abogado de la comunidad indgena de San Francisco Chern en el proceso judicial que gan el pasado 2 de noviembre en la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federacin.