Por: Raúl Cruz Sebastián / Comachuén.

Tata Isaías, es un señor oriundo de la comunidad de Comachuén a sus 83 años, sigue realizando sus labores agrícolas, así como en las actividades sociales en defensa de los linderos y los recursos naturales, nos platica que proviene de una familia humilde de la comunidad y que pasaron muchas carencias pero gracias al trabajo y el apoyo de familias generosas tuvieron trabajo de pastor y así hubo modo de subsistir. Recuerda al Comachuén convulsionado socialmente, donde continuamente incursionaban los vecinos a invadir los linderos de las tierras, tiene muy presente a los caídos por la defensa de las tierras, dice Tata Isaías que decidió a ofrecer parte de su juventud y servicio en defender a la comunidad que iba a sacar y negociar las libertades de los presos que eran detenidos injustamente cuando los comuneros los encontraban cuidando sus animales y haciendo labores agrícolas por la zona de conflicto.

La pobreza es cruel pero gracias a la madre naturaleza hemos podido salir avante, íbamos a los montes y llegábamos con muchos hongos y quelites, así también bajamos frutas silvestres como Capulines, Peras, y antes había una raíz que nos servía para bañarnos toda la familia, yo agradezco a mi esposa que ha estado siempre a mi lado y que ha conocido y a vivido todo lo que te estoy platicando, mientras ella nos ofrece un té de nuríten. Pero ¿Qué faltaba para servir mejor a la comunidad?, sí quieres (lo tengo muy claro) servir más y mejor debes de esforzarte en estudiar y saber más, tenía que prepararme no he terminado ni la primaria, pero sé hablar y leer en castellano por mi cuenta, conocí a un general que tenía su cuartel militar en Uruapan y fui quién nos llamo y nos preparo un poco militarmente y de estrategias y fue así que conoció varios personalidades que va de políticos, militares, y dirigentes, mientras me muestra sus diversas identificaciones.

Antes eran pocos que buscaban contender por los cargos como la Jefatura de Tenencia y otros cargos, porque era trabajo y servicio, ahora hasta se pelean para llegar para ser autoridades en todos los niveles, ya no es de servir sino de servirse, ser gobernante hoy a dejado de ser honorifico, para convertirse en una persona denigrante y muy mal vista en la sociedad. Somos un pueblo que ya no estamos equilibrando nuestro orden en todos los sentidos, sino nos estamos hiendo por los excesos en todo y esto se refleja cada día; no hay empleos, pero si despilfarramos lo que no tenemos, hemos perdido nuestro control interior, por eso con la violencia buscamos en recuperarla, no entendemos la vida pero estamos renuentes a escuchar y a aprender de los demás, y esto en parte es consecuencia de lo que nos llega de afuera, por eso las comunidades estamos como estamos pero ¡Ya no seremos más escaleras! para que otros suban a espaladas nuestras, el método de la violencia no únicamente es erróneo sino inhumano, lo que importa según es que yo sea y tenga, no me importan los demás este es el pensamiento de hoy.

La idea es clara lo que sostiene Tata Isaías y la propuesta Moderna la pelea persiste constantemente de estos dos concepciones que buscan en mantenerse, sostenerse, en una parte del espacio, de la realidad es decir, por un lado en el mundo del P'urhépecha, aquí radica la importancia de establecer la diferencia de la cultura dominante ya que esta parte de la centralidad ya lo han perdido ellos, es decir, ese lugar ya no lo ocupa el Ser sino las cosas, se ha dado una cuestión invertida por eso la cultura occidental está en una franca crisis y no es que lo digamos nosotros, sino eso lo sostienen y lo debaten sus propios filósofos, por ejemplo Vattimo con su libro El Fin de la Modernidad, entre otros autores, este es el planteamiento de la posmodernidad el “Nilismo” que se está en una decadencia, en un vacío.

¿Qué quiere decir esto? Que la cultura dominante ha perdido los valores, la ética está ausente, en muchas de las practicas en la cuestión publica, así como en la vida cotidiana, vicios, drogas y suicidios, en este sentido en la Cultura P'urhépecha este fenómeno nos está trastocando en nuestras comunidades, antes no había suicidios, y jóvenes que copian erróneamente las actitudes y comportamientos de la ciudades, la urbanidad como la aparición de los “ninis” en nuestras comunidades.


“Nosotros somos los que les damos alas a los políticos, y nosotros mismos los podremos bajar cuando quiéramos”. Tata Sallé.